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De la destrucción de Europa

Ursula von der Leyen ha entregado Europa a Trump. Se trata de la destrucción de Europa para rescatar a Estados Unidos. 

Ursula von der Leyen ocupa el cargo de presidenta de la Comisión Europea, pero no es una mandataria electa. Y, sin embargo, ha tenido el poder absoluto para firmar un acuerdo comercial con Estados Unidos en donde el único beneficiado es este último. 

Si han estado en una cueva y no saben de lo que estoy hablando, aquí les va un resumen: Ursula von der Leyen vuela a Escocia, al campo de golf privado de Donald Trump –o sea, ni siquiera es una visita oficial– y allí anuncia Trump que han llegado a un muy buen acuerdo comercial en el que la Unión Europea abre su mercado a Estados Unidos con tarifas del 0%, mientras que los productos exportados de Europa a Estados Unidos sí tendrán una tarifa del 15%; además, Von der Leyen se comprometió a comprar energía a Estados Unidos por un valor de 750 mil millones de dólares y a aumentar la inversión en Estados Unidos a 600 mil millones. Mientras Trump anuncia, triunfante, lo anterior, Ursula von der Leyen se ve nerviosa, con la mirada perdida, traga saliva, y cuando Trump finalmente le cede la palabra dice cosas como que fue una negociación dura, pero que qué bueno que llegaron a un buen acuerdo. Incluso, no recuerdo si allí mismo o más tarde, dirá algo así como: “Estados Unidos tiene un déficit, la Unión Europea tiene un superávit, tenemos que equilibrar la balanza”.

Óoooooraaaaleee… 

En términos simples, a partir de este acuerdo, toda riqueza producida por los ciudadanos europeos, irá a parar a Estados Unidos; toda riqueza producida por el pueblo europeo, se destinará a financiar las guerras de Estados Unidos; toda riqueza producida con el trabajo de los europeos, rescatará la economía de Estados Unidos. 

Es decir, a partir de ahora, los países pertenecientes a la Unión Europa se verán obligados a hacer recortes en la inversión social para poder destinar todo ese dinero a los intereses económicos y geoestratégicos de Estados Unidos. Francia ya lo anunció y seguramente no tardarán algunos más en hacerlo: recortes en días festivos para que la gente trabaje más y produzca más, y congelamiento de las pensiones. Además, se preveén recortes en los servicios públicos como la salud, la educación y el campo, esto último dinamita la soberanía alimentaria de Europa. 

Se trata de una sumisión total a Estados Unidos. “Es un proceso de colonización de Estados Unidos hacia Europa”, declaró Irene Montero.

Aunque algunos medios han querido blanquear la noticia diciendo que con este acuerdo, finalmente Europa termina con su dependencia energética hacia Rusia, lo cierto es que ahora dependerá energética, alimentaria y económicamente de Estados Unidos.

Europa está a punto de cambiar radicalmente y esto debería interesarnos muchísimo a lxs mexicanxs.

Trump ya negoció acuerdos ventajosos con Indonesia, con Japón, ahora con la Unión Europea, sigue México. ¿Qué hará Claudia Sheinbaum? Porque lo cierto es que México no la tiene fácil por la frontera que compartimos con Estados Unidos. 

Digamos que somos el Ucrania de América. Así como Rusia no puede permitir tener en sus fronteras a los gringos, Estados Unidos no puede permitir en su frontera sur ni a China ni a Rusia. A veces pienso con dolor de panza que no tenemos opción más que aceptar los términos de Trump. 

La Unión Europea, en cambio, sí tenía opción. Pudo no destruir sus relaciones comerciales con China y Rusia, y ser punta de lanza para que el resto del mundo firmara acuerdos comerciales más justos. Sin embargo, pienso que una Europa agachada sí puede inclinar la balanza para que Estados Unidos mantenga su hegemonía. México sabe perfectamente lo que significa eso y los europeos están a punto de vivirlo: la destrucción del estado de bienestar del propio país a favor de Estados Unidos.

Para los europeos queda una veta de esperanza: que los países que componen la Unión Europea, de manera soberana, decidan renegociar el acuerdo. ¿Qué puede significar esto? Que algunos países decidan separarse de la Unión Europea y, en una de esas, que ésta desaparezca.

Pero si los mandatarios europeos se agachan, quedará la pregunta: ¿qué se negoció a favor de las élites europeas con este acuerdo? ¿Ganó algo Ursula von der Leyen, su familia, sus empresas? O en todo caso, ¿cómo habrá amenazado Trump a Von der Leyen para que accediera a esto? Porque es inexplicable la venta que esta mujer ha hecho de su región, de sus conciudadanos.

Esta es sólo mi opinión personal y no es importante.

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Publicado enBlog