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De la cumbre entre Trump y Putin

La cumbre entre Trump y Putin fue malentendida en muchos medios; lo cierto es que estamos presenciando el reordenamiento mundial.

Los titulares en los medios hegemónicos son absurdos. Por un lado me pregunto si las personas que escriben, conducen y dan su opinión realmente no saben hacer análisis o de plano son chayoteros. Porque cosas como “Trump se reúne con un dictador” o “Trump se reúne con un criminal de guerra” son reduccionistas. Entonces, o no saben de lo que están hablando o de plano les pagaron para ensuciar la conversación y confundir a la sociedad.

Lo que realmente vimos en Alaska fue histórico en muchos sentidos. Nos guste o no, nos caigan bien o no los involucrados, esa reunión es, desde mi punto de vista, la pauta para el reordenamiento mundial. 

Entonces, ¿por qué habría de estar presente Zelenski? Desde que estalló la guerra en Ucrania era claro que esa guerra se libraba entre Estados Unidos y Rusia. Hubo quienes, como ahora, lo pintaron blanco y negro: Putin es malo, Zelenski es bueno; aquél es un dictador imperialista que busca invadir un territorio, éste es un demócrata defendiendo la libertad mundial.

Todavía hoy hay quienes sostienen esa versión. Pero la reunión en Alaska corrobora lo que ya muchos sabíamos: esa es una guerra por el poder hegemónico. Lo decía Putin –pero claro, a él nadie lo escucha porque es un “dictador” y un “criminal de guerra”–: Rusia, sola, se enfrenta a todo el poder económico y militar de Occidente. 

Gracias a la historia, ahora sabemos que terminada la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña planteó el objetivo de destruir a Rusia, su aliado, el otro victorioso de esa guerra. Y así ha sido desde entonces: Estados Unidos y la OTAN, es decir, el poder económico y militar de Europa, hostigan a Rusia. Es una realidad.

Pese a todo, Rusia ha resistido. El bloqueo económico no la ha mermado, y aparentemente, o mejor dicho, obviamente ha superado a nivel militar y armamentístico a Estados Unidos. 

Actualmente, Rusia no está del todo sola. No estamos en los tiempos de la Guerra Fría. China es su gran aliado económico y ahora sabemos, también, que China representa un poder económico más grande que el de Estados Unidos. Rusia también ha consolidado sus relaciones económicas y políticas con los BRICS. 

Tan es así, que ha ganado la guerra en Ucrania. Tan es así, que Estados Unidos tiene que llamar a la negociación.

Y es así que regresamos a la cumbre en Alaska, cumbre que no hubiera sucedido si los objetivos de la guerra en Ucrania se hubieran cumplido: doblegar a Rusia. Entonces vemos lo que ya sabíamos, las negociaciones son entre los verdaderos combatientes: Estados Unidos y Rusia. Zelenski siempre fue un títere. ¿Y el gran perdedor? Ya lo habíamos dicho aquí: Europa; dinamitó sus relaciones con Rusia apostando por Estados Unidos, dándole la espalda a su propio vecino y ahora ha quedado en medio de ambos poderes. Es un gran error que ya veremos en qué se traduce.

Porque de eso se trata el reordenamiento mundial. Estados Unidos ya no será el poder único, solo, hegemónico, unipolar. Rusia y China se colocan a su lado y Ucrania parece ser el campo de batalla en donde eso se está decidiendo. 

Entonces reducir los titulares y los análisis al bueno y al malo, al dictador y al demócrata, es simplemente erróneo.

Putin y Trump se han reunido para repartirse el mundo. Digamos que en términos simplistas así lo veo. Y de mientras, nosotros, simplemente observamos. No se trata de si nos gusta o no, si estamos de uno u otro lado. Como dice mi maestro de yoga: es lo que es, es lo que hay. 

Otra cosa que los medios dijeron fue que no hubo acuerdo. Lo cierto es que quienes vimos el encuentro en vivo podemos dilucidar que mienten. Ambos mandatarios se saludaron contentos, platicaron durante horas, y en la conferencia de prensa posterior también se les vio satisfechos. Si los medios fueran serios, por lo menos citarían las palabras de uno u otro; Trump, por ejemplo, dijo que en algunos puntos, en la mayoría, estuvieron de acuerdo, en otros no. Ese debería ser en todo caso el titular.

¿En que habrán quedado? Quién sabe. Los acuerdos los empezaremos a ver, poquito a poco, a partir de ahora. 

No puedo dejar de mencionar que tras la Cumbre en Alaska, Zelenski y los líderes europeos asistieron a la Casa Blanca. Defenestrados de las verdaderas negociaciones, seguramente fueron a rogarle a Trump que nos los deje solos frente a Rusia.

Y mientras todos estaban en Estados Unidos, descuidando el frente, Putin bombardeó una base militar en Ucrania en donde armaban un misil capaz de penetrar hasta Moscú. ¿Se acuerdan que Alemania no podía venderle ciertos misiles a Ucrania? Bueno, en secreto los estaban armando en propio suelo ucraniano y que los bombardean. Uno no puede evitar preguntarse, ¿lo habrán planeado Putin y Trump? 

Quién sabe, lo cierto es que otra vez los europeos se han equivocado. 

Y en todo caso, qué nos enseña todo esto: que estamos ante dos hombres autoritarios que concentran demasiado poder. Estados Unidos y Rusia representan, si no el mismo, por lo menos sí un muy parecido poder imperial y, al parecer, no hay nada que podamos hacer. Simplemente observar la historia pasar.

Nosotros, en México, no somos más que espectadores. Entiendo que no seamos un actor principal en el reordenamiento mundial, pero deberíamos, por lo menos, tener claras las cosas, saber que esto es lo que está pasando. Mínimo. Pero no, aquí nos entretenemos con que Andy pasó unas vacaciones en Tokio. 

Esta es solo mi opinión personal y no es importante. 

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