Un nuevo Código Fiscal permitirá a las autoridades en México vigilar a los usuarios de plataformas y aplicaciones digitales.
El paquete fiscal presentado para el año 2026 incluye muchísimos nuevos impuestos que, obviamente, pagamos nosotros, los ciudadanos de a pie. Algunos tienen sentido, otros son un absurdo. Lo cierto es que se prevé una recaudación como nunca antes a costa de nuestros bolsillos.
La medida fiscal que, sin embargo, debería tenernos a todxs verdaderamente preocupados es aquella que permitirá a las autoridades vigilar en tiempo real nuestras actividades al usar ciertas plataformas o servicios digitales.
Para empezar, la Cámara de Diputados aprueba estas disposiciones en la madrugada del jueves. Nadie se enteró. Nadie supo. Esto nunca se discutió con la ciudadanía y, ¿no era ese el imperativo de los gobiernos de la 4T?
El dicho Código Fiscal dice que todo aquel que preste un servicio de compra-venta en línea deberá “permitir a las autoridades fiscales, en forma permanente, el acceso en línea y en tiempo real a la información que permita comprobar el debido cumplimiento de las obligaciones fiscales, que obre en sus sistemas o registros”. Si no se cumple esta nueva obligación, el gobierno podrá bloquear el acceso al servicio en esa aplicación o plataforma.
Esto no es otra cosa que vigilancia constante y permanente de nuestra actividad en las plataformas digitales: qué compras, cada cuánto compras lo que compras, cuánto gastas, cómo te endeudas, a qué dirección o direcciones pides tus compras; todo un mapeo de tu perfil a través de tus conductas de consumo. Es, sin duda, una invasión total y absoluta a tu información, una violación de tu privacidad, y la autoridad no necesitará comprobar que tiene razones fundamentadas para acceder a ella, simplemente lo estará haciendo de manera permanente y en vivo. Este Código, además, elimina la protección jurídica del derecho a la privacidad y a la protección de nuestros datos personales.
México es el primer país en América Latina en permitir esto. Lo que pasa es que todo mundo se ha defendido contra estas medidas que no son otra cosa que hipervigilancia. Europa, con todo y sus decadencias, ha luchado firmemente por los derechos digitales de las personas; en Estados Unidos, con todo y sus fascismos, se discuten estos temas entre, por ejemplo, youtubers que comparten este tipo de información. México, sin embargo, se encuentra en pañales cuando hablar de cuestiones digitales se trata: son temas que simplemente no se analizan ni se discuten por ningún lado, y precisamente por eso, el gobierno está implementando esta medida que nos vulnera a todxs.
Lo muy curioso es que de este tema no están hablando muchos. Hagan una búsqueda en internet y los primeros resultados son de Aristegui Noticias, El Economista y Mexicanos Contra la Corrupción, todos los cuales gozan de desprestigio en la actualidad por obvias razones.
Y ahí es donde muchos medios se han equivocado. Al golpetear al gobierno de la 4T con mentiras y manipulaciones, perdieron credibilidad y audiencia; ahora que es necesario observar un hecho importante, probablemente una gran mayoría no les esté prestando atención.
Por su parte, los medios públicos o a favor de la 4T no están diciendo nada de nada. O de plano no saben a lo que nos enfrentamos, o de plano saben que hay cosas de las que no deben hablar.
Nuevamente me encontré viendo la Mañanera el lunes pasado para ver si le preguntaban a Claudia algo sobre este Código Fiscal y no, nada. Hans Salazar, incluso, se aventó la de adular a la presidenta: que es usted una presidenta chingona, que qué siente cuando anda en campo con la gente que la abraza, que cómo vuelve a usted el aliento para seguir adelante, que si no le dan ganas de llorar… ¡háganme al favor!
Compañexs periodistas, estas son las preguntas que deben hacerle a la presidenta, quien le debe explicaciones al pueblo de México sobre la hipervigilancia a que nos quiere someter:
- ¿Qué plataforma tecnológica se tiene para prestar el servicio al SAT que le permitirá acceso permanente y en vivo a la información de los usuarios?
- ¿Esa misma compañía guardará los datos de los usuarios? Es decir, ¿en manos de quiénes estarán los datos de millones de mexicanos? ¿O cómo salvaguardará el gobierno los datos de sus ciudadanos? Ya que en otras ocasiones les han hackeado.
- ¿A quién se le compró o alquiló esa plataforma? Porque México no tiene ese tipo de tecnologías. (Preguntémonos, de una vez: ¿qué país genera y vende este tipo de tecnologías?)
- ¿Cuánto le costó al pueblo de México la adquisición de esa plataforma?
A lo mejor Claudia, como suele contestar, va a decir que de eso no va hablar porque no es el tema del día, o que no es momento para discutir eso, o que otro día, cuando venga no sé quién a explicarlo. Pero por lo menos lxs periodistas estarían haciendo su trabajo. Ya estuvo bueno de las mentiras y manipulaciones, pero también ya estuvo bueno de las adulaciones, porque en medio de ambos vicios estamos, como siempre, nosotros, lxs ciudadanos, desinformados y confundidos.
¡Hasta Chumel Torres habló de esto! Pero igual, ¿quién lo va a tomar en serio? Lo cierto es que entre broma y broma nos acercamos a la distopía del Gran Hermano, esa en donde cada movimiento, cada dicho, cada respiro tuyo queda grabado y está siendo vigilado y, obviamente, eventualmente controlado. La hipervigilancia no es para seguridad de las sociedades, es para el control de las mismas.
Así que, por un lado, no nos informan; por el otro, nos informan a los que ya no les creemos; o nos informan con bromitas que hacen que nos ríamos, pero nos reímos para no llorar: vemos sin ver. Y en medio de todo eso, nos implementan reformitas que nos acercan a la era de la hipervigilancia y el control absoluto, ¿y lo vamos a aceptar?
Esta es sólo mi opinión personal y no es importante.
Imagen: Adobe Express

