La guerra contra Irán es la guerra contra el mundo, porque una escalada de este conflicto puede derivar en una guerra nuclear.
¿Se acuerdan de las armas de destrucción masiva que dizque tenía Sadam Husein y por las que Irak fue invadido y destruido? ¿Y se acuerdan que años después salieron a decir que no, que esas armas nunca existieron? Esta semana hemos atendido al mismo fenómeno mediático. Echen un vistazo a los medios hegemónicos, los titulares oscilan entre que Irán es quien desestabiliza Medio Oriente y que es un peligro para el mundo por las armas nucleares que está a punto de obtener.
Y, sin embargo, la realidad es que llevamos años viendo cómo son Israel y Estados Unidos los que han invadido y destruido Afganistán, Irak, Siria, Yemen, Líbano y Palestina; han sometido a Jordania, han sometido a Egipto. Crueles guerras armadas o cobardes golpes de estado han ido configurando ese famoso Gran Israel del que Netanyahu no teme hablar abiertamente.
Por otro lado, mientras que Irán se ha sometido a las revisiones nucleares y firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear, ¿adivinen quiénes no firmaron? Así es, Israel y Estados Unidos. Y el único país que ha usado bombas nucleares, todos lo sabemos, es Estados Unidos. Entonces, ¿de qué lado está realmente el peligro?
Estos días estamos viendo en vivo la escalada del conflicto entre Israel e Irán. Israel pensó que podría bombardear Irán impunemente y lo hizo, pero Irán ha respondido de manera contundente. Dicen que Netanyahu ya abandonó Israel y cientos de israelitas están huyendo mientras Irán dispara y dispara y dispara, penetrando el famoso Domo de Hierro. Yemen aprovecha y también ha lanzado uno que otro misil.
Irán ha declarado que ya no se detendrá.
Y mientras, de este lado del mundo, Trump abandona dramáticamente la reunión del G7 para salir corriendo a postear que todos abandonen Teherán. Lo que tiene al mundo en vilo. ¿Se irá a meter Estados Unidos a esta guerra? Hay quienes urgen a hacerlo, hay quienes dicen que no. Lo cierto es que mientras deliberan, el mundo pende de un hilo.
No sé si Irán puede resistir al imperialismo israelí, pero definitivamente no creo que pueda resistir a una invasión gringa.
Si Estados Unidos entra a esta guerra, ¿qué harán Rusia y China? ¿Y hacia qué lado se decantarán Turquía e India? Pakistán ya dijo que, si se atreven a tirar una bomba nuclear a Irán, él le apoyará con sus propias armas nucleares –lo que, por cierto, confirma que Irán no tiene armamento nuclear–.
Detrás de todo esto, además de la tragedia para las vidas humanas, también está la destrucción de nuestro patrimonio cultural. Y digo “nuestro” porque como humanidad compartimos la historia de estos países en donde se desarrollaron las primeras civilizaciones; esas lenguas, esa literatura, esos mitos, esos templos, esa arquitectura, esa gastronomía son la historia de todos y representan una resistencia a la colonización cultural que busca hacer del resto del mundo lo que han hecho en Estados Unidos: una sociedad de simples consumidores de comida procesada y de reality shows.
En fin, no sé cómo se sientan ustedes, pero yo siento dolor en la panza de la impotencia en que estamos todxs, viendo en nuestras pantallas cómo unos cuántos señores tienen en sus manos, ya no digan la paz del mundo, sino la supervivencia de la humanidad.
No sé, desde el fin de semana cada mañana que abro los ojos agradezco de que nuestro bello mundo sigue aquí.
Esta es sólo mi opinión personal y no es importante.
Imagen: Adobe Express

